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lunes, 27 de febrero de 2017

75. Educadores justificadores


        Ver la paja en ojo contrario pero no ver la viga en el tuyo es harto común en los humanos. A menudo nos percatamos de los defectos ajenos y nos cuesta horrores reconocer los nuestros. A todo esto se le llama error por subjetividad. La evaluación de nuestros hijos está llena de ésta por una simple razón, el amor que sentimos por ellos. En fin, que el querer no resulta una lente objetiva. Recuerdo el caso de una madre que ante todos los suspensos de su hijo le justificaba así:

-        El niño estudia mucho, ¿sabe? El otro día se pasó tres horas en su habitación sin poner la tele.

Pero no estudió, sólo apagó el televisor, algo que no explicaba los suspensos en educación física, ética y plástica. Otra madre argumentaba:

-        Es culpa de los profesores, todos le tienen tanta manía a mi Christian, que por eso suspende todas las áreas.

Una tercera afirmaba:

-        Mi hijo en mates, es que verá, no es bueno. Las mates, es que le cuestan mucho, ¿sabe? Él sólo estudia lo que le gusta.

Y una de las peores se quejaba a un profesor de la siguiente forma:

-        ¿Qué mi hijo es soberbio? Todos los adolescentes lo son. Yo me pregunto entonces que nivel de soberbia es capaz de admitir usted como docente. Él, mi hijo, es como yo, y le comprendo perfectamente. Yo hago igual que él.

Ser soberbia. Y no había duda que así lo hacía. Añadiré lo que luego dijo el padre de este alumno durante la misma entrevista:

-        ¿Me está diciendo que mi hijo no se comporta bien en clase? Usted a mi hijo no le conoce en absoluto, él es muy sensible, hasta defendió el NO a la guerra de Iraq, ¿por qué no se meten con otros de su clase que fuman porros, van rapados y llevan símbolos nazis? Yo conozco muy bien a mi hijo, cosa que usted no. Deje que yo le eduque y usted dedíquese sólo a enseñar.

Pero quizás el caso más triste, y real como todos los anteriores, fue el de un zagal muy díscolo y expedientado por todo el claustro en donde la madre le justificaba sentenciando:

-        Ustedes se lo han inventado todo. Sepan que mi hijo, a mi, jamás me mentiría.

Y si quieren añadamos otras afirmaciones de otros progenitores como: yo, a su edad, era igual y hacía lo mismo, u otra como, pero si es un niño, deja que haga lo que quiera, tiempo habrá que la vida le haga sufrir. En fin, que los padres justificadores existen, nada más releer los casos anteriores salta a la vista, pero ¿cómo pueden ellos saber que lo son? Y lo más importante, ¿qué consecuencias acarrean en el comportamiento de sus hijos?

Vayamos por partes, los padres justificadores defienden a ultranza a su prole consciente o inconscientemente a pesar de la culpabilidad probada de ésta. Suelen ser padres que felicitan cualquier mérito de sus hijos, les ríen la mayoría de gracias y les compran muchos artículos de consumo. Puede que dediquen mucho tiempo a sus hijos pero luego les dejan demasiada libertad de elección.

-        Mi Oriol no vino al cole ayer para estudiar en casa de su compañera de clase – añádase al asunto que Oriol jamás estudiaba y que la compañera era algo más que eso -. Y como se les hizo muy tarde estudiando, pues claro, le dejé que se quedara a dormir en casa de su compañera de clase. A la mañana siguiente, y cansados como estaban, no pudieron ir al colegio. Por eso llegaron al centro a las tres de la tarde, como usted ya fue informado.

Las justificaciones maternas al estilo anterior hacen que los hijos se adapten al ecosistema y a vivir que son tres días, más algunas noches de goce con la compañera. Los así adolescentes se transmutan en sujetos orgullosos y engreídos. Su autoestima y orgullo son tan fuertes que suelen mirar por encima del hombro al docente, todo ello a sabiendas que sus progenitores vendrán en su ayuda si lo necesitan, unos padres blandos, protectores, compradores y muy amigos de sus hijos.

-        ¡Que a mi no me ralles! ¡Que no me digas nada tío! ¡Que ya hablará mi madre contigo! ¿Te enteras profe? ¡Que me das asco!

¿Y los trabajos de estos alumnos en clase? Pues son nulos o inconstantes. Cuando lo necesitan se ponen las pilas y, si se lo proponen, aprueban, por lo que no suelen repetir curso aunque sí afectan a la mayoría del grupo con sus arrebatos en el aula. La causa de todo esto es que en el colegio hay normas y en la familia no las hay. Ante esta contradicción cabe preguntarse, ¿quién debe adaptarse a quien? Recuerdo a cierto pedagogo reformista declarar por televisión que los colegios deben adaptarse a las nuevas familias, que hay que hacer un esfuerzo para asimilar mejor la falta de disciplina familiar. En fin, y con ironía, que deberíamos dar la razón a la madre que dijo:

-        Mi hijo, a mi, jamás me mentiría.

Por desgracia éste se volvió popular por sus hurtos y fechorías. Como decía Inger Enkvist en su libro La Buena y la Mala Educación.

Si los padres defienden automáticamente a sus hijos en un conflicto sin averiguar antes lo que ha sucedido, están socavando no sólo la autoridad de la escuela, sino también la suya propia ante el hijo.

jueves, 23 de febrero de 2017

Xavier Melgarejo R.I.P.

Esta semana nos dejó un grande de la educación. Desde su honradez, humanidad y humildad, el doctor en pedagogía, Xavier Melgarejo, nos regaló sus amplios conocimientos sobre un sistema educativo exitoso, el finlandés, un sistema que él mismo estudió y se ganó a pulso sin ayuda institucional alguna. Para quien conociera a Xavier, éste fue, y por encima de todo, un espíritu bondadoso lleno de lucha, perseverancia y amor. Pero que no se engañe el lector ya que él, como tenaz y práctico pedagogo, exudó crítica, sinceridad y acidez hacia la mediocridad institucional. Finalmente su lucha contra el cáncer le reforzó el valor que ya sentía por algo que continuamente se nos escapa de las manos, el tiempo. Ahora el cáncer le arrebató todo y sólo nos dejó su espíritu. Por mi parte añoraré, añoro, nuestros encuentros personales y profesionales. Que tu buena enseñanza nos acompañe.

lunes, 20 de febrero de 2017

Decálogo x Pacto de Estado por la Educación

Decálogo de mínimos para alcanzar un Pacto de Estado por la Educación
Ver vídeo (Protege la Educación (Vídeo en YouTube))

Con motivo de un posible Pacto de Estado por la Educación se acaba de lanzar un Manifiesto que plantea diez principios básicos y urgentes en los que, según sus impulsores, debería ampararse cualquier futuro acuerdo en el Congreso de los Diputados. “La Educación -reza este manifiesto-, no es de derechas ni de izquierdas” y sus firmantes diagnostican que el fracaso educativo obedece a unas “leyes que defienden más los intereses ideológicos del Gobierno al cargo que la mejora real y la estabilidad de la enseñanza”.

Barcelona, 20 de febrero de 2017 – “Las leyes educativas de nuestro país llevan décadas oscilando con cada cambio de gobierno. Sin embargo, ninguna de ellas ha resuelto el gigantesco fracaso escolar que casi duplica la media europea”. Bajo esta premisa, un grupo de dieciséis profesionales, en su mayoría docentes, acaba de presentar un decálogo de mínimos que, a su juicio debería contemplar cualquier posible Pacto de Estado sobre Educación.
EL Manifiesto, redactado por el profesor y experto en educación, David Rabadà i Vives, ha sido presentado inicialmente en el digital Catalunya Vanguardista, y ratificado por escritores y académicos como Félix de Azúa (miembro de la R.A.E), Ricardo Moreno Castillo (Panfleto antipedagógico), Alberto Royo (Contra la Nueva Educación) o Ramon Fontserè (Els Joglars), además de varios docentes universitarios y catedráticos y profesores de secundaria de varias disciplinas científicas y humanísticas.
Sus firmantes alertan sobre “los intereses partidistas que han encharcado el debate educativo desde la promulgación de la LOGSE, en 1990 y contra ciertas teorías pedagógicas no contrastadas, cuya jerga ha intoxicado el debate educativo y cuya aplicación es –según Xavier Massó, uno de sus impulsores - responsable del actual fracaso en la enseñanza”.
El documento pretende recabar el máximo de adhesiones posible bajo el lema: «Protege la Educación»  y se acompaña de un vídeo que resume el espíritu del Manifiesto. La intención de sus impulsores pasa también por la puesta en marcha de una posterior campaña de crowdfunding que servirá para elaborar un informe alternativo al que se presentará en el Congreso de los Diputados en los próximos meses, así como la creación de una plataforma digital dedicada íntegramente a presentar sus propuestas desde un enfoque profesional de la docencia.
Con la intención de recabar adhesiones y elevarlo al Congreso de los Diputados como plataforma, el manifiesto «Protege la Educación» se ha presentado en la plataforma Change.org
Paralelamente, se realizarán acciones virales en redes sociales como Facebook, Twitter o Linkedin.

Más información:
Protege la Educación (Vídeo en YouTube)

Contactos para prensa:
David Rabadà / 639 570 386
Xavier Massó / 669 220 374
Eva Serra / 608 039 119

viernes, 17 de febrero de 2017

74. MALOS EDUCADORES -intro-

Existe una clara relación entre la educación inicial de los críos y el desarrollo de sus capacidades personales y estudiantiles. La intervención materna y paterna en la más temprana infancia condiciona en gran medida los resultados académicos futuros. En ello un diestro profesor toma anotaciones de padres y alumnos viendo las posibles relaciones entre ambos. Muy a menudo las notas del estudiante y su conducta en clase hallan paralelismos con el perfil familiar que lo incubó. De entre muchos docentes y de sus anotaciones al respecto, se confeccionaron las siguientes tendencias entre progenitores e hijos. Los perfiles de padres que van a describirse han sido el resultado de más de mil casos reales de escolares, de entrevistas con sus progenitores y de clases en ocho centros distintos. A partir de ello se esbozaron los tipos de educadores que en breve se detallarán, unas tendencias que no necesariamente deben casar con su realidad. Cuando algo tiende a algo solo significa que se le acerca y no que sea eso mismo. Valga el ejemplo del horóscopo. Si uno lee el suyo todo parece encajar sin darse cuenta que las valoraciones cualitativas se aproximan en gran manera a todo mortal pero que en realidad no corresponden a su identidad al cien por cien.

El trabajo le traerá alguna complicación (y a quien no), pero en asuntos personales la cosa irá mejorando durante el día (cuando te vayas a dormir y te olvides de todo). Cuide la salud (algo que todo el mundo debe procurar).

Pongamos ahora el caso de unos gemelos univitelinos y lea su horóscopo. Al final ellos son distintos y su vida también, las estrellas no determinaron su futuro aunque el periódico intente insinuarlo. Pruebe ahora a leer el horóscopo del vecino y casi seguro que le parecerá también el suyo. En fin, que en todos ellos se verá reflejado en parte. En los perfiles familiares que van a describirse no sea hipocondríaco, no vaya a verse en todos, uno no posee todos los horóscopos. Pudiera ocurrir que su caso coincidiera con dos o tres perfiles, ya no más. Estas tendencias familiares son tendencias que no horóscopos.

Los perfiles aquí definidos corresponden a familias con hijos que han fracasado parcial o totalmente. La mayoría de familias como la suya no tienen graves problemas que resolver. Piense que su interés por leer ya le descarta de muchos de estos sectores. Aquí se exponen los casos extremos de fracaso escolar que se insiste, son grupos de tendencias y no la realidad. Los humanos clasificamos lo observado para dar algo fácil que digerir a nuestro ancestral cerebro. Jamás una clasificación es la realidad, la realidad es uno y no la casilla donde le han dicho que encaja. Sea objetivo y no se deje llevar por el síndrome pulga.

Por una que me dijeron que había, me picaba todo el cuerpo.

      No se rasque mucho ante los próximos perfiles, sólo analice si otros educadores pertenecen o no a tales tendencias. De todo ello obtendrá una información brillante para detectar a todos aquellos malos educadores.

martes, 14 de febrero de 2017

73. El director no es una ONG

Puede que la entrevista con el tutor no le haya satisfecho y que decida acudir a estamentos más elevados. De todas formas si la opinión del mentor fue respaldada por el claustro educativo, ahora se encontrará con los mismos conceptos pero con distintas palabras. El director estará informado de lo acaecido y debería mantener y defender lo que su equipo educativo elaboró ya que difícilmente estarán equivocados todos los profesores de un centro en contra de un estudiante. En su caso, el de padres, mejor pedir hechos y datos concretos que no divagar entre opiniones, interpretaciones y percepciones. Los hechos serán los hechos, y si un adolescente no cumplió con sus obligaciones, o incurrió en una falta de comportamiento, difícilmente podrá negarse la evidencia de tantos testigos como son compañeros de clase y profesores. Hay que añadir que el director no es una sucursal de un banco ni una oficina de quejas, es un gestor de un gran capital humano formado por cientos de alumnos y decenas de educadores. Él debe velar por la disciplina entre sus estudiantes, por la profesionalidad de sus trabajadores y por la calidad educativa de todo el centro. Puede y debe atender las entrevistas de los casos más graves, pero no la de todos los centenares de padres que han confiado sus hijos al instituto. Para poner una situación que convendremos en exagerada, si cada trimestre unos progenitores van a quejarse a dirección, algo pasa con la paja del ojo ajeno y la viga en el propio. En este sentido es aconsejable cumplir con el conducto reglamentario y acudir primero al tutor y sólo cuando usted crea que el problema no se ha solucionado con éste, podría concertar encuentro con el mandamás. No resulta muy eficaz matar moscas a cañonazos. A veces debemos averiguar qué perfil paterno ostentamos para darnos cuenta de nuestras virtudes y errores. Si vemos la paja mejor veremos la viga.

jueves, 9 de febrero de 2017

72. TUTOR LA VÍCTIMA EDUCATIVA

En España cuando un docente ve un problema con un alumno llama a los padres. En Estonia y Finlandia cuando esto ocurre se habla directamente con el estudiante. A posteriori, y si la situación lo requiere, se va a urgencias. Así, y cuando deseamos saber si nuestro cuerpo padece de alguna infección tomamos la temperatura del mismo. Hablar con el tutor es ese termómetro. El papel del tutor es sumamente importante en la educación de los alumnos. En el British School of Barcelona con unos veintisiete alumnos por clase, y buenos resultados educativos, el tutor resulta la pieza fundamental en todo ello. En primer lugar todos sus docentes ejercen de tutor quedando cada grupo con dos tutores. Ello ofrece mayor atención a cada alumno e iguala el trabajo entre los docentes. En segundo lugar existen dos líneas de coordinación en el centro, una sobre los temarios que vigilan los jefes de departamento más un coordinador, y la otra sobre los tutores bajo otro coordinador. En todo ello, y en el sistema inglés, no se exige psicopedagogo alguno, es más, los temarios establecidos no van regidos por libros, sino que cada profesor debe responsabilizarse de trabajar su propio material con los escolares para que puedan pasar la reválida estatal. En tercer lugar, y durante las seis sesiones diarias de clase al día, se potencian todo tipo de actividades destinadas al debate, la argumentación y la exposición en público de los conocimientos adquiridos, todo ello para potenciar el criterio propio bajo hechos contrastables. En todo ello todos los profesores como tutores se comprometen en alto grado. En cuarto lugar hay programas de enriquecimiento en donde se crean grupos de debate y sesiones personales para potenciar todo lo anterior. En quinto lugar el esfuerzo en todo ello, tanto en su formación interior y moral como en la adquisición de conocimientos, es clave para pasar las reválidas estatales que impone el modelo inglés. En sexto lugar, y para cada ciclo, existen una serie de actividades en instituciones caritativas para concienciar a los chavales de su necesaria solidaridad con la sociedad. En séptimo lugar, se ejecutan acciones inclusivas para aquellos alumnos con mayor capacidad para que no se aburran en la clase normal. A cambio se ofrece refuerzo extraescolar a quienes tienen mayor dificultad. Y por último, todos los puntos anteriores se hallan bajo la atenta mirada del tutor de cada subgrupo, del coordinador de los tutores y del mismo director. Al final los alumnos de este centro terminan con el título de la ESO española y el de la IGCSE británica bajo una educación holística entre un extenso crecimiento interior, moral y crítico más un gran cúmulo de conocimientos y capacidad de contraste de los mismos.

Ante el modelo anterior, y la importancia de su acción tutorial, la entrevista con el tutor ofrece a los padres la información esencial para saber de su hijo. A partir de tal conversación vislumbrará si lo contado por su alevín era cierto o falso. Durante la entrevista con el responsable escolar se darán cita dos realidades, la que escuchó de su hijo en las cenas y la que el docente le ofrecerá en ese momento.

Es importante al inicio de curso que uno no pida tal encuentro, a no ser que sea urgente y necesario. Lo que se quiere dar a entender es que no agobie al tutor con ansiosas o demasiadas entrevistas durante el año académico. Mejor una conversación de gran densidad que muchas pero livianas. Normalmente un tutor debiera llamarle una vez por curso si su hijo es de los normales, y varias si éste tiene dificultades. En caso contrario, y si su zagal va de los primeros, sírvase sólo un encuentro fortuito y una charla corta. Piense que el tutor realiza una o dos entrevistas cada siete días y con más de treinta alumnos por grupo no hay más semanas durante el curso. Por tanto, pida hora sólo cuando sea estrictamente necesario y no vea su centro como una empresa de servicios donde exigir lo que en casa no sucede. Analice que pasa antes en el hogar y luego compártalo con el colegio para educar con un solo frente a su hijo. Si su chaval le cuenta pestes del colegio porque le exigen en el estudio, alégrese. Significa que los docentes se toman en serio su trabajo y que se preocupan por los conocimientos de su lechón. Si su hijo vuelve a contar pestes del centro porque le imponen límites, esfuerzo y disciplina, alégrese también. Significa que los docentes se toman en serio la formación y educación del escolar. De otra forma, sí debiera preocuparse. Piense que la entrevista tiene por objetivo que ambos, padres y docentes, se conozcan para poder encauzar mejor al alevín.

Si quiere saber como es el tutor de su lechón no le ponga tenso, deje que se relaje y que hable. Evite, en lo que pueda, justificar a su hijo o excusarlo ante un posible castigo injusto. Por muy indebida que le parezca la sanción, apoye al colegio en su decisión y el centro le respaldará también, ¿o pretendemos crear un adolescente manipulador de adultos? Una pequeña y plausible injusticia, aunque no se lo parezca, también educa, y se ha dicho plausible que no cierta. Si uno decide proteger siempre a su lechón éste se acostumbrará a ello. En cambio, si deja que afronte sus consecuencias, forjará en él una gran resistencia a la frustración, una mayor resiliencia. Hay que darse cuenta que la consulta de los psicólogos se llena cada día de más pacientes por depresión, patología asociada al poco aguante ante la frustración.

Por regla general, y durante una entrevista, primero debería hablar el padre o la madre. Si el tutor así se lo pide denota humildad previa y ganas de conocer su punto de vista. Un profesor de la ESO me contaba que instaba a los padres a hacerlo de la manera anterior. Les decía que obviamente él no conocía al hijo, que con sólo unas horas de clase a la semana se declaraba ignorante de ese adolescente.

Yo poco sé de su hijo, sólo lo tengo en el aula. Usted, que lo ha criado desde bebé, me puede decir mucho más y yo quedaré encantado de escucharle.

Esa postura relaja a los progenitores que a menudo esperan oír lo mal que va su hijo, es decir ésta es una buena forma de romper el hielo y ceder protagonismo a los padres que temen lo peor si se les convocó a una entrevista. De hecho a todos nos gusta más ser escuchados que recibir sermones. Así pues, y si de esta manera es recibido, sea breve y sincero para contrastarlo con lo que el colegio le diga después. Cuando cuente como es su hijo, mejor no exija explicaciones ni justifique a su hijo por lo que uno cree que le van a contar en el centro, en fin, que no adelante acontecimientos, simplemente cuente la verdad y cíñase a los hechos, no a las interpretaciones. Si por el contrario, se anticipa al docente con reclamaciones y reivindicaciones añadirá tensión a la conversación y no resolverá con celeridad los asuntos que ha venido a tratar. Durante esta parte del monólogo el docente debería tener ante si los informes, o los resúmenes de los mismos, para anotar lo que uno le transfiere y compararlo con lo que los profesores le comunicaron. Tener, por tanto, el cuaderno de curso delante indica que este tutor se preparó el encuentro. Fíjese si lo tiene todo resumido en un pequeño recuadro del listado de alumnos. Ya comentamos que una buena manera de acceder rápidamente a la información era tenerla desglosada en diminutos símbolos en una casilla. Si para responderle una cuestión ve que el docente necesita ojear veinte papeles es que no trabajó las informaciones dándoles orden y eficacia.

Cuando haya terminado, escuche atentamente lo que acordó el claustro de profesores sobre su hijo. Si ambos están de acuerdo, genial. En caso contrario, argumente, escuche y pida más informaciones sobre su benjamín. Al final sabrá quien lleva razón y qué debería hacer cada parte para mejorar y resolver los problemas del púber. Un buen final de entrevista debería llegar a unos acuerdos y compromisos por ambas partes para intervenir en la dinámica del estudiante. Si un tutor no se las da recuérdeselo y asuman conjuntamente sus obligaciones.

Pero a veces sucede que ambas partes insisten en su postura y no aparece el acercamiento de pareceres. En tal caso, y si uno de los dos se muestra obtuso, lo mejor es dejar que hable y que hable hasta que cometa una contradicción. En ese momento aparece la vía de acuerdo ya que el obtuso desveló su propio error dando la razón al otro. Sea paciente y espere a la paradoja del otro.

-        Al chaval se le presiona demasiado – dijo un educador inicialmente pero al progresar la entrevista se le escapó que… - ¿cómo va a ponerse las pilas con los pocos informes que se emiten sobre él? – algo que paradójicamente implica presión sobre el escolar.

Cuando una de las partes comete una incoherencia cede la razón al otro y obviamente si se quiere que haya más presión sobre un adolescente han de existir informes y denuncias. Pero hay otra forma de resolver pugnas sin acuerdo, no juzgar pero preguntar. Si observa en este caso que la parte contraria realiza inquisiciones indirectas sin sentenciar a nadie, sólo pidiendo informaciones, déjese conducir, le está ofreciendo salidas sin imposiciones sabiendo lo que se hace. Si se responde con sinceridad se ven los errores y hasta se enuncian soluciones sin uno darse cuenta.

-        ¿Cree usted que Oriol debería estar más controlado? – cuestión que no acusa a nadie.
-        Sí, creo que sí. Quizás le hemos dado demasiada libertad.

El objetivo final de toda entrevista debe ser construir un frente común entre escuela y familia. Si los adolescentes detectan nuestras fisuras aprenden pronto a manipularnos.

martes, 7 de febrero de 2017

ARA ÉS DEMÀ, DEBAT EDUCATIU

El Departament d’Ensenyament, conjuntament amb el Consell Escolar de Catalunya, estant organitzant les jornades Ara és Demà per tal de debatre la futura educació catalana. En quatre sessions al Cosmocaixa, i durant tot aquest hivern, s’està evidenciant que la qualitat dels conferenciants, la informació dels mateixos i el nivell d’organització són excel·lents. Tot i així el debat esdevé un pèl homogeni davant la diversitat d’opinions educatives. De fet hi ha dos grans extrems didàctics, els qui pensen que els centres han d’educar més en habilitats que ensenyar continguts, i els qui defensen que l’escola ha d’ensenyar més matèria que educar emocionalment. Ambdós defensen la dualitat ensenyar i educar, però cadascú hi posa més pes en una de les opcions.

En definitiva, és el contrast entre la visió pedagogista ben establerta a infantil i primària, contra l’ensenyament estructurat més comú a secundària, batxillerat i universitat. En els primers hi predomina una visió més humanista de l’educació amb mestres que no cal que dominin la seva especialitat. En els segons s’argumenta una perspectiva més empirista de l’ensenyament amb docents molt versats en el que ensenyen i articles mèdics i científics que així ho aconsellen. En l’Ara és Demà es parla molt de millorar la formació docent com a Finlàndia i Estònia, però no en continguts a ensenyar sinó en teories pedagògiques.

En resum, durant les sessions d’aquest Ara és Demà hi predominen en escreix els de l’educació pedagogista en detriment de l’ensenyament estructuralista. Per una banda això empobreix l’objectiu de l’Ara és Demà, el debat sobre el futur de l’educació a Catalunya, i per l’altra acomplexa a molts docents a fer el que els pedagogistes defensen, esdevenir alumnes crítics. En certa manera el que havia de ser un debat contrastat està resultant un monòleg a favor d’un sol sector, el pedagogista, i més si el Departament d’Ensenyament els té com a principals assessors.

lunes, 6 de febrero de 2017

71. Como ser un buen docente

      Para seguir enseñando es necesario seguir aprendiendo. Poseer viva la llama de la inquietud trasciende en los alumnos y hasta los puede motivar. Si por lo contrario el profe no desea aprender y se transmuta en ese zombie con sus apuntes rancios y de color amarillento, entonces deviene un fósil viviente. Ejemplos de ello son el profesor de música que no se emociona con ninguna melodía actual, el de literatura que ya no lee y el de biología que no se entusiasma ante su mascota. Esos personajes son el vivo retrato del docente que sólo imparte clases por inercia. Por tanto, elogie al educador que va a congresos, escribe artículos y actualiza sus conocimientos. Lo que llena su mente llegará también a la de sus hijos.

        LLegados a este punto cabe detallar las características que se aproximan a un buen profesional educativo. Dice el dicho que cada maestrillo tiene su librillo, pero en asuntos de ser bueno y eficaz hay unas normas básicas que asientan a este personaje.

        Primera, y ya se ha dicho anteriormente, un buen docente jamás debe ser amigo, aunque tampoco enemigo, de sus alumnos, sólo debe ser respetuoso y respetado. Recuérdese que la amistad se fundamenta en la igualdad de deberes y responsabilidades entre los interesados. Un profesor y un alumno todavía no comparten ni las mismas obligaciones ni los mismos derechos, simplemente no son iguales. Un docente debe saber sancionar, evaluar y valorar a un escolar. Éste, falto de suficientes conocimientos, no sabría hacer lo mismo.
        
      Segunda, un buen maestro debe exigir trabajo y respeto con ciertas dosis de distancia al principio. Ya habrá tiempo que los alumnos descubran la parte humana y bondadosa de éste, pero no el primer día. Cuando ello ocurra dejarán de pensar que el mentor es alguien distante para convertirse en alguien con quien compartir buenas conversaciones. En ese instante el docente se habrá convertido en lo que más buscan los adolescentes, en un referente, y la confianza fluirá entre ambos.
        
       Tercera, un buen educador debe dominar su especialidad y la didáctica de la misma. Los estudiantes repudian con suma celeridad a los docentes que cojean de conocimientos pero en cambio valoran a quienes explican las lecciones con claridad. Por eso en Estonia y Finlandia escogen como docentes a los mejores alumnos que salen del bachillerato. Éstos futuros maestros recibirán clases de los mejores profesores de universidad. De esta forma la profesión de docente atrae a los más inteligentes y ambiciosos con un salario bueno aunque no excesivo. En Estonia y Finlandia un buen educador debe dominar su especialidad con un lenguaje preciso, correcto y culto. Añadamos que los docentes finlandeses tanto de preescolar como de infantil y primaria deben ostentar un título universitario equivalente a una licenciatura o máster. Toda esta formación en Estonia y Finlandia persigue que los educadores dominen su asignatura, el currículo, las necesidades de los alumnos y las técnicas didácticas básicas en general. En China, otro país con excelso éxito académico según PISA, los maestros sólo enseñan una materia que dominan al dedillo, algo que nos muestra otra vez que existe una clara relación entre lo que saben los docentes y lo que aprenden los alumnos. De hecho es imposible que un profesor enseñe bien algo que no sabe. En España se defiende que el mentor sólo sea un guía del estudiante sin necesidad de dominar su especialidad. Quizás nos falte algo de filosofía oriental.

Cuarta, un buen profesor debe practicar la humildad, algo que a su vez le otorgará una gran autoridad y confianza con sus escolares. El docente que busca impresionar para ser admirado creará distancia con sus alumnos. La pedantería académica no suele resultar un puente de correspondencia. Por el contrario, el educador que ordene deberes bajo el formato de una pequeña investigación otorga a sus alumnos un protagonismo educativo. Ellos defenderán en clase sus disquisiciones y el docente luego corregirá los errores. Quien más se equivoca más aprende y quien más corrige más enseña. La humildad se halla en ambos bandos.

Quinta, un buen profesor debe saber defender los intereses de sus alumnos por encima de otros malos maestros o educadores. Si ese aspecto llega a oídos de sus alumnos, éstos sentirán un profundo respeto por su mentor.

Sexta, un buen docente educa también con el ejemplo. Con el respeto y los buenos modales siempre estará en posesión de su autoridad. En todo caso, y si un día fallara, demostraría ser imperfecto, algo que también mostraría su humanidad.

Séptima, un docente debe siempre quejarse si el sistema educativo resulta deficiente. Si cree que él o ella no deben elaborar tantos materiales didácticos como muchas modas pedagógicas imponen, han de hallar argumentos y razones para oponerse. En este sentido los profesores de Finlandia suelen usar libros y manuales que han funcionado en otros cursos para sólo dedicarse a su función esencial, transmitir conocimientos.

Octava, un educador experto debe mantener un buen orden y silencio en sus clases para facilitar que sus alumnos se concentren y aprendan bajo un esfuerzo menor que si la algarabía reinara la sala. Además un ambiente tranquilo permite algo fundamental, el desarrollo sistemático de la lengua bajo el esfuerzo y la perseverancia. En Estonia y Finlandia los alumnos se les enseña y obliga desde infantil y primaria a permanecer atentos y quietos para aprovechar al máximo el colegio y alcanzar la máxima comprensión lectora, algo fundamental ya que aprendemos la mayoría de conceptos con palabras. Parece pues obvio que un docente no debe aceptar que un alumno pueda molestar a los demás bajo simpatías y privilegios. En tal caso los demás se verán animados a perpetrar lo que el díscolo les mostró.

Y novena y última, un buen docente debe informar de los errores escolares a los alumnos y a los padres de éstos. La entrevista suele ser un buen puente de contacto.

jueves, 2 de febrero de 2017

70. ¿Por qué los buenos docentes no son asesores?

¿Por qué los docentes, y expertos reales, tienen tan poca influencia en la mejora de la educación nacional? Según Josep Playà, periodista de La Vanguardia, es porqué los docentes apenas salen en los medios mientras que sí lo hacen pedagogos y demás expertos. Esta falta de incidencia docente en prensa, radio y televisión sucede por las razones siguientes. Primero, los docentes no se hallan agremiados en un lobby poderoso e influyente como sí las facultades y asociaciones de pedagogos, todo lo contrario, la mayoría de profesores rehuyen incluso de los sindicatos por recelo crítico hacia ellos. Segundo, los maestros y profesores, tienen el tiempo tan ocupado que difícilmente intentan en bloque salir en prensa, Twitter, Facebook, televisión o crear un buen diario digital sobre educación. Tercero, muchos sindicatos específicos en educación no poseen un gabinete de prensa potente y bien conectado con los medios o un diario digital sobre educación proyectado con buen diseño. Cuarto, existen cada vez menos periodistas especializados en educación primando el reportero generalista que busca la noticia rápida y en tiempo real. En ello cabe detallar que en las ruedas de prensa, y muy a menudo, este tipo de periodista redacta in situ la noticia sin contrastarla con especialistas. Desde allí mismo manda inmediatamente la primicia para no ser pisada por el resto de reporteros allí presentes. Esto hace mella en la realidad educativa sin llegar la verdad a la sociedad que bebe de los medios. Y quinto, y en resumen, la hoja de ruta educativa nacional no la trazan los docentes sino otros que bajo un lobby que posee más poder, influencia e impacto en los medios, se otorgan a si mismos el papel de expertos en educación sin serlo realmente.

Las soluciones a todo lo anterior, y con el objetivo de aumentar la presencia de los doctos docentes en los medios serían básicamente tres. Congresos periódicos de educación expuestos por docentes; un diario digital sobre educación con ágiles puentes al Facebook y al Twitter bien organizados; y un gabinete de prensa unificado entre los sindicatos de educación. Todo ello provocaría que un mayor número de docentes se afiliara a un sindicato especializado en educación dando mayor poder a estos ante el lobby de los pedagogos, la política falaz y la difusión de los medios.

Otro aspecto que conlleva la baja influencia de los docentes en el sistema es su mala imagen ante la sociedad. Según un estudio en 2013 de la Fundación Botín titulado El Prestigio de los Docentes en España, éstos se hallan en la posición 21 de las profesiones con una nota de 3,7 sobre 5, algo que contrasta con la imagen que los propios educadores creen proyectar hacia la sociedad. Los docentes se puntúan con un 4,5 sobre 5 pensado que la sociedad les pondrá un 2,5 sobre 5, todo ello muy distante de la evaluación que la sociedad les otorga realmente. En fin que en España la profesión docente es de las más criticadas y menos valoradas. ¿Y por qué esta percepción negativa de nuestros educadores? Según el estudio esto se halla en diferentes factores. El primero, y más indicado, es su falta de autoridad en el aula. El segundo, y en infantil y primaria, los bajos conocimientos de los maestros en su especialidad. El tercero el cambio tan frecuente de leyes en nuestra estado. El cuarto la percepción que este colectivo posee demasiadas vacaciones. El quinto su sueldo bajo, congelado y actualmente recortado. Y el sexto y último, lo que se critica de ellos en prensa. Parece pues que los más importante a corregir es la autoridad y la formación de los maestros según la sociedad. De hecho el 68 por ciento de los encuestados afirman que el maestro debe dominar su especialidad y conocer las técnicas pedagógicas. Un 73 por ciento declara que se debe ser más exigente en la selección de los estudiantes que deseen ser docentes, algo que conllevaría la recuperación del prestigio docente perdido y la recuperación de la disciplina en las aulas, a mayor nivel de disciplina mayor prestigio, y a mayor prestigio mayor rango de disciplina. En España un tercio de los aspirantes a maestros de primaria provienen no del bachillerato, sino de la formación profesional. De estos, y en junio de 2014, el 60 por ciento no superó las pruebas de aptitud personal para acceder a la carrera de maestro (PAP), mientras que entre los bachilleres ese porcentaje bajaba hasta el 9 por ciento. Fue más que evidente que dejar acceder a la gente de formación profesional a maestros de primaria no era apostar por la excelencia de los futuros docentes del país. En Estonia y Finlandia el maestro tiene un prestigio social tremendo y el nivel que se le exige es de sobresaliente en su bachiller. Además en estos dos países mucha gente desea llegar a ser docente para ostentar un gran respeto entre la población. Y no es un asunto de sueldo ya que sus docentes cobran más o menos lo mismo que los nuestros y su nómina es la misma entre primaria y secundaria al ser todos licenciados. Lo que sucede es que desde la familia ya se educa en esa admiración hacia los docentes y el proceso para llegar a serlo es altamente selectivo por notas, formación y aptitudes sociales demostradas. No todo el mundo sirve para educar en el aula y muchos son los aspirantes que son rechazados en Estonia y Finlandia. El docente debe poseer un gran dominio en su especialidad, en los idiomas, en las técnicas didácticas pertinentes y en su capacidad de empatía con los escolares. En caso de fallar en tan sólo una de estas exigencias, es descartado para estudiar como docente.